Cinco características de tus potenciales clientes que debes conocer para que respondan tus mensajes
28/10/2015
Show all

Cinco preguntas frecuentes de traductores noveles, respondidas

Una de las actividades laborales que más gratificantes me resultan es interactuar con otros traductores y con estudiantes de traducción, ya sea en cursos, congresos, en las redes sociales, etc. En estas charlas y discusiones, han surgido preguntas de todo tipo, y algunas son muy frecuentes, por lo que decidí abordarlas todas juntas en esta publicación.

¿Hay trabajo como traductor?

Es una de las dudas más frecuentes. Me atrevería a decir que la gran mayoría nos la hemos planteado en algún momento, sobre todo porque no es un tema que, en general, se aborde en las universidades e instituciones donde se dicta la carrera. Sí, hay y seguirá habiendo trabajo en nuestro rubro. Diversas estadísticas, como las difundidas por Forbes o el U.S. Bureau of Labor Statistics coinciden en que la demanda de traductores seguirá en aumento durante años, por lo que nuestra profesión será cada vez más demandada. Esto se debe a que prácticamente todas las industrias recurren a los servicios de traductores e intérpretes de una u otra manera. Podemos encontrarnos con el resultado de la labor de un traductor en el diario de cada día, en nuestros autos, en los electrodomésticos, en la Internet, en nuestro celular, en la biblioteca, en los bares, en las series que miramos en televisión, en todo. En un mundo cada vez más globalizado, los traductores serán cada vez más necesarios.

También es común que surja el interrogante de si la traducción automática reemplazará por completo la labor humana. En este aspecto, me parece que es importante tener en cuenta que, si bien hay opiniones muy diversas en cuanto a este interrogante, sí es cierto que las tecnologías avanzan cada vez más rápido. Este avance, aunque no sea suficiente para que las maquinas nos reemplacen, de seguro moldeará las actividades para las que serán necesarios los traductores humanos. Por eso, es importante que nos mantengamos al día con los avances de la ciencia y de la informática que conciernen a nuestra profesión para mantenernos competitivos.

¿Dónde puedo buscar clientes?

Es difícil contestarlo, ya que va a depender de varios factores, como el área de especialidad o de si preferimos trabajar para clientes directos o para agencias. En general, la mejor manera de crear una cartera de clientes es construir una buena reputación para que los clientes lleguen a nosotros. Sin embargo, muchas veces esta opción no es la más viable cuando necesitamos empezar a trabajar por el tiempo que demanda. En el caso de trabajar con agencias, lo mejor es consultar los directorios de asociaciones profesionales que aceptan membrecías de empresas (como la ATA) y contactarse con dichas empresas para ofrecerles nuestros servicios. Si bien contactar clientes potenciales por correo electrónico requiere de ciertas habilidades para maximizar la cantidad de respuestas que recibimos, vale la pena intentarlo si recordamos algunos principios básicos: no enviar mensajes masivos, ser breve, y explicar los motivos por los que elegimos contactarnos con ellos en particular.

Otro tema aparte son los clientes directos. En mi caso, los clientes directos con los que trabajo no son individuos, sino empresas, en su mayoría del rubro de servicios relacionados con la Internet y la tecnología. Una buena idea es contactar a aquellas empresas que identifiquemos que podrían beneficiarse de contar con contenidos en otra lengua y ponernos en contacto con ellas para comentarles sobre dichos beneficios y ofrecerles nuestros servicios.

Por último, no debemos olvidar los contactos personales. Tener tarjetas personales y ofrecer servicios a empresas en las que trabajan familiares o amigos en ocasiones me ha servido para crear oportunidades de negocios.

¿Cuánto se está cobrando aproximadamente?

¡Tema tabú si los hay! Pero abordémoslo de la manera más directa posible. Las diversas asociaciones profesionales de Argentina hoy, en mayo de 2016, recomiendan cobrar entre 0,75 y 1,90 ARS por palabra, aproximadamente, en función del par de idiomas. Si hablamos de traducciones del inglés al español, la tarifa suele oscilar entre 0,75 y 1,10 ARS. Sin embargo, la gran mayoría de las agencias de traducción de Argentina están ofreciendo a sus traductores entre 0,25 y 0,40 ARS por palabra. Al menos yo nunca me he encontrado con alguna que pague más y que esté dispuesta a incorporar nuevos proveedores. Como esos honorarios están muy lejos de lo que yo podría considerar aceptable, opto por invertir mis esfuerzos en contactarme con agencias de otros países.

Cuando se trata de clientes directos en Argentina, estos, en general, están más dispuestos que las agencias locales a pagar lo que sugieren las asociaciones, aunque siempre puede haber algunos a quienes los honorarios les parezcan altos. En cuanto a los honorarios de las agencias fuera de Argentina, si bien estos varían mucho de un país a otro, con un poco de paciencia se pueden encontrar algunas que estén dispuestas a pagar entre 0,07 y 0,11 USD, o incluso un poco más. Estas tarifas las he conseguido principalmente con agencias de los Estados Unidos  y del Reino Unido, aunque también, en menor medida, de otros países de Europa.

¿Cómo cobro a los clientes si están en otro país?

Vale aclarar que esta respuesta está orientada principalmente a traductores que estén ejerciendo la profesión en Argentina. Responder esta duda podría demandar decenas de páginas. El siguiente artículo, aunque fue escrito en 2013, todavía puede ser de gran ayuda para entender un poco más este tema: http://juanmacarlupu.com/clientesdelexterior/

En líneas generales, lo correcto es cobrar mediante transferencia bancaria, lo cual puede llegar a ser costoso en función de la cantidad que se reciba. Cada banco tiene sus reglas y sus costos. Si las cantidades son pequeñas, puede que sea conveniente negociar con los clientes para que nos paguen cuando se hayan acumulado varias facturas, para amortizar un poco más los costos de la operación. Para recibir transferencias internacionales en Argentina, se debe estar registrado ante el Fisco como proveedor de servicios para poder entregar la factura correspondiente al banco. La factura C del monotributo es suficiente.

La otra opción es usar medios de cobro electrónicos, como Paypal o Skrill. Paypal es el más conocido, pero también el que cobra las comisiones más altas. Su principal contra es que no permite transferir los fondos a una cuenta bancaria de Argentina, solo a una cuenta de Estados Unidos, por lo que, si bien tendremos el dinero en nuestra cuenta, no podremos usarlo más que para ciertas compras en línea, a menos que conozcamos a alguien que quiera comprarnos ese saldo, pero no es una operación muy segura. Se cree que, en el mediano plazo, se va a levantar esta restricción, pero no está confirmado aún. Por su parte, Skrill es uno de los que más están creciendo actualmente, ya que sus comisiones son inferiores a las de Paypal, y permite solicitar una tarjeta de débito para utilizar los fondos de la cuenta.

De todos modos, debemos recordar que la ley argentina establece que la exportación de servicios debe cobrarse únicamente mediante transferencia bancaria internacional. Como las tecnologías siempre avanzan más rápido que la legislación, puede que el uso de estos medios sea contemplado por la ley en algún momento, pero por ahora no lo está.

¿Hay alguna agencia que pague bien que me puedan recomendar?

Es una pregunta completamente válida, pero que, en más de una ocasión, ha disparado debates, discusiones e incluso agresiones entre colegas. Como norma general, hay que recordar que no está bien visto pedirles a los demás sus clientes.

Es importante que recordemos que somos nuestra propia empresa, y nuestros colegas, también. ¿Una pizzería nueva podría pedirle a otra que le ceda la base de datos de los teléfonos de los que reciben pedidos y las direcciones a donde las entregan? Suena descabellado. Probablemente la segunda se negaría, y con razón, a ceder su base de datos de clientes, ya que esta es uno de los activos más preciados de cualquier empresa.  Incluso podría suceder que, si los clientes de la pizzería que cedió los datos empiezan a recibir demasiadas ofertas no solicitadas, se enojen con esta por haber divulgado su información, y no le compren más.

Además del motivo evidente de que brindar esa información podría resultar en una reducción del volumen de negocios que recibe quien la cede, debemos recordar la confidencialidad a la que estamos obligados. La confidencialidad para con los clientes no solo incluye los materiales a los que accedemos para realizar el trabajo, sino que también abarca el hecho mismo de que el cliente está contratando nuestros servicios de traducción. Así, que un traductor revele el nombre de un cliente a un colega podría constituir una violación de la confidencialidad, y así podría entenderlo también el cliente.

Esto no quiere decir que los colegas no puedan ayudar a otros a encontrar nuevos clientes, solo que pedir datos exactos de estos es una práctica que puede dañar nuestra imagen profesional, y, por lo tanto, conviene evitarla.

Juan Macarlupu
Juan Macarlupu
Juan Manuel Macarlupu Peña es un joven profesional con una vasta trayectoria en el mercado de la traducción. Es traductor público nacional de Inglés y brinda servicios de traducción, corrección, capacitación y consultoría externa, entre otros, a agencias y clientes directos en los cinco continentes. Juan ha llevado a cabo tareas de selección y evaluación de proveedores para importantes empresas de servicios lingüísticos, se ha desempeñado en la enseñanza de la traducción en instituciones públicas y privadas, y ha dictado cursos y conferencias para traductores noveles a lo largo y a lo ancho del país. Además, lleva adelante un blog en el que escribe artículos de interés para quienes están dando sus primeros pasos en el mundo de la traducción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *